El Eibar se rinde ante la evidencia

El defensa del Sevilla Sergio Escudero es derribado por el centrocampista del Eíbar Iván Alejo. /EFE/Julio Muñoz
El defensa del Sevilla Sergio Escudero es derribado por el centrocampista del Eíbar Iván Alejo. / EFE/Julio Muñoz

Sufrió un doloroso revolcón ante un Sevilla sin piedad y pierde a Alejo por una lesión que puede ser grave

LETIZIA GÓMEZ

El mal fario del Eibar en el Sánchez Pizjuán sigue latente. No solo perdió con todas las de la ley ante un Sevilla que no le dejó opción, sino que además retornó de la capital hispalense con un Iván Alejo temeroso por el alcance que puede tener la lesión que se produjo avanzada la primera mitad tras sufrir una mala caída en su salto. Se teme que sufra un esguince en su rodilla izquierda y se espera que no tenga dañados los ligamentos, aunque aún habrá que esperar para conocer el diagnóstico definitivo.

Fue lo peor de una noche ya de por sí aciaga, en la que los armeros en ningún momento dieron la sensación de poder plantar cara a su rival, y eso no ha ocurrido prácticamente nunca en sus cuatro temporadas en Primera.

Precisamente, un par de arrancadas del extremo pucelano parecieron anunciar un Eibar intrépido que no quería mostrarse abrumado por un escenario y una afición capaz de intimidar a cualquiera. El equipo que quieren ver los seguidores armeros es el que no se arruga, el que no especula con la pelota y que tiene bien claro lo que debe hacer para llevarla a la portería contraria. Y es el que se vio en los primeros minutos… El problema es que solo fueron los dos primeros.

Sobre el papel todo parece sencillo, pero con un equipo como el Sevilla en frente, es muy complicado que el plan salga tal y como estaba dibujado en la pizarra. De hecho, lo lógico tratándose del cuarto equipo con mayor presupuesto de la categoría, era que los sevillistas tomaran el bastón de mando para imponer su jerarquía en casa.

En cuanto la escuadra hispalense comenzó a tocar y a hilvanar jugadas, a los armeros les tocó correr hacia la trinchera y pertrecharse ante lo que se le iba a venir encima. Cuando ves que no puedes ganar la batalla, cuando ves que el enemigo te supera en número y en armamento, hay que luchar por sobrevivir, lo que obligó al cuadro azulgrana a tener que recurrir a su faceta más destructiva, que no deja una imagen tan lustrosa como cuando se ataca como si no hubiera un mañana, pero que no deja de ser una táctica tan válida como cualquier otra.

Legitima o no, no siempre es suficiente para proteger todos los metros de la zanja excavada. Se dejaron puntos estratégicos descubiertos y los de Berizzo no tardaron en encontrarlos, especialmente gracias al ojo clínico de Ben Yedder, que apostado en la punta de ataque exhibió grandes dotes de francotirador. Afortunadamente, no calibró bien su rifle y su primer disparo se fue al poste justo antes de que se cumpliera el primer cuarto de hora y el segundo se le marchó aún más desviado tras confiarse demasiado en que tenía a su objetivo prácticamente abatido.

Dramático contratiempo

La falta de precisión era lo único que mantenía con vida al Eibar, que por si no tuviera ya suficientes esquivando todas las balas que silbaban rozando su cabeza, perdió de manera fortuita al efectivo que más certero se había mostrado. No era ni el momento de más fragor de la escaramuza, pero a veces el fuego amigo o los accidentes inesperados pueden hacer incluso más daño que el propio adversario. Nadie tocó a Iván Alejo, que tuvo la mala suerte de que su pierna se quedara fija en el suelo en su caída en el salto, y su rodilla se torció hacia atrás.

La cara de pánico del pucelano, que vivía su estreno como titular, erizó los pelos de todos sus compañeros y los de los espectadores que siguieron el choque por televisión y vieron horrorizados la repetición.

El joven fichado este verano tras brillar en el Alcorcón salió en camilla y entre evidentes muestras de dolor protagonizando un dramático contratiempo, por supuesto grave para él pero también para el equipo eibarrés, que puede quedarse sin el supuesto sustituto de Pedro León, mientras el murciano sigue tratando de superar unas persistentes molestias en la rodilla que le han mantenido renqueante durante toda la pretemporada. Habrá que esperar a conocer el resultado de las pruebas que se le realicen, pero de tener tres jugadores para ese puesto en el extremo derecho, Mendilibar se puede quedar con Rubén Peña como único recurso.

Ver cómo su compañero se marchaba con el miedo metido en el cuerpo descompuso a los azulgranas, que pese a las altas temperaturas despidieron la primera mitad destemplados tras un remate de Nolito que estuvo muy cerca de poner fin a la esperanza de supervivencia del Eibar.

Eludieron el primer tiro letal, pero nada más comenzar la segunda mitad su baluartes cedió cuando Nolito abrió brecha por la izquierda y Ganso ejecutó a su víctima. La clave estuvo sin duda en el pase con el que Sarabia se deshizo de Capa y permitió que el atacante Nolito dejara atrás con facilidad a Paulo, se internara en el área y permitiera que Ganso solo tuviera que quitarle la anilla a la granada para hacer explotar el bunker visitante.

Si hasta ese momento el Eibar no había tenido mucho que hacer, a partir de entonces prácticamente ni siquiera pudo levantar la cabeza de suelo para evitar perderla. Sí que hubo una acción compartida por Escalante, Enrich y Kike que llegó a provocar algún apurillo a un Rico que hasta entonces ni había visto el uniforme de los que tenía en frente. Pero eso fue todo.

En la guerra no hay lugar para la piedad y el Sevilla no la tuvo. Se gustó a sí mismo y una grada que necesitaba gasolina para calentar los motores de una Champions que comenzarán a correr el miércoles nada menos que en casa del Liverpool, y el Eibar resultó ser la mecha que necesitaban.

No hubo opción de repeler la invasión que se saldó con otros dos goles, uno buscado y merecido por Ben Yedder tras una triangulación bien trazada con escuadra y cartabón, y otro que pareció dirigido con el mando de la play-station para que Nolito acabara izando la bandera del triunfo.

El Eibar tuvo que claudicar ante la evidencia. El Sevilla fue superior y se quedó con tres puntos que mereció. Ahora, los de Mendilibar tendrán que hacer méritos para conseguir quedarse con los que el viernes (21.00 h.) se pondrán en liza en Ipurua ante el Leganés.

3 Sevilla

Sergio Rico; Mercado (Corchia, m.72), Carriço, Lenglet, Escudero; Sarabia, N'Zonzi; Jesús Navas (Correa, m.79), Ganso (Geis, m.87), Nolito; y Ben Yedder.

0 Eibar

Dmitrovic; Capa, Ramis, Paulo Oliveira, Cote (Bebé, m.79); Dani García, Escalante; Iván Alejo (Rubén Peña, m.40), Enrich, Inui (Rivera, m.61); y Kike García.

GOLES:
1-0, M.46: Ganso. 2-0, M.76: Ben Yedder. 3-0, M.91: Nolito.
ÁRBITRO:
Antonio Miguel Mateu Lahoz (Comité Valenciano). Amonestó al local Escudero (m.03) y al visitante Cote (m.30).
INCIDENCIAS:
Partido de la tercera jornada de LaLiga Santander, disputado en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán ante unos 32.500 espectadores. Terreno de juego en buenas condiciones. Tarde calurosa y ventosa.

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