S.D. Eibar

El Eibar puso mucha voluntad

Inui reclama una falta por entrada de Aritz durante una jugada en Ipurua. / MORQUECHO
Inui reclama una falta por entrada de Aritz durante una jugada en Ipurua. / MORQUECHO

Los armeros generaron más ocasiones que la Real pero no pudieron concretar. Llevan ya cuatro jornadas sin conocer la victoria

J.A. REMENTERÍA

Si hubiera sido un combate de boxeo, el Eibar habría ganado a los puntos, pero como es fútbol este símil vale lo que vale. Reparto de puntos en el derbi y primera temporada que la Real puntúa en Ipurua desde que el Eibar está en Primera. Los armeros llegan a los cuarenta puntos, mantienen sus opciones por meterse en competición continental, pese a que llevan cuatro jornadas consecutivas sin conocer la victoria, balance éste que no tiene consecuencias mayores porque la situación es inmejorable, realmente incuestionable.

Ayer me esperaba a una Real no tan pusilánime, en mi fuero interno se alimentaba un cierto temor por aquello del cambio de entrenador, ya se sabe, cuando en cualquier banquillo hay relevo suele producirse una reacción que, por norma general, tiene por pagano al rival de turno. Lo visto en Ipurua no fue así, se echaron por tierra todos mis temores. El Eibar infundió respeto, el once armero arriesgó más ante una Real que se dedicó a esperar, que buscó la contra sin la profundidad debida aunque ante sí tuvo al correctísimo trabajo de la defensa azulgrana que no dio opciones, que se anticipó y cortó todas las líneas de pase del equipo donostiarra. Eso sí, eché en falta un derbi con más intensidad, aunque por momentos fue el Eibar quien puso algo más de mordiente, sin ocasiones claras, y producto de balones colgados al área y, a veces, pasados. Hubo dos hombres en el Eibar que me gustaron, que presentaron batalla e incomodaron. Pedro León, especialmente en la primera mitad, encontró un pasillo, ganando a Juanmi y De la Bella, el veterano jugador armero se expresó con pinceladas de calidad e incluso imprimió velocidad, fuerza a sus acciones, desbordando y ganando disputas. Si Pedro León destacó, no se le quedó a la zaga Kike García, el ariete abarcó espacio, trajo de cabeza a la zaga donostiarra, recuperó balones e incomodó la salida de balón. Vi a una Real que por momentos tuvo agobios a la hora de llevar a cabo la transición desde la defensa y una de las claves fue el trabajo de Kike García. Por ocasiones fue el cuadro armero quien dispuso de las mejores obligando a Moyá a mostrarse seguro en el juego aéreo y a una magistral intervención a remate de cabeza de Jordán. Mendilibar con la lesión de Charles apostó por Escalante, lo que supuso que Jordán pasara del pivote a posiciones más adelantadas. El Eibar se mantuvo firme ante una Real que no creó problemas que, en la primera mitad, apenas llegó a la portería de un Dimitrovic poderoso, como siempre, al golpear al esférico, obligando a la defensa realista a estar atenta.

Hay partidos que se vislumbran que su resultado puede ser un empate a cero, o bien con pocos goles, o bien que un solo gol pueda servir para llevarse los tres puntos. A medida que pasaban los minutos se atisbaban las tablas. Se veía a un Eibar voluntarioso, intentando entrar por las bandas con una Real segura que no dejaba margen. Mendilibar sacó a Capa en el lateral derecho para dar más velocidad y buscar más profundidad, pasó a Rubén Peña al lateral izquierdo, por cierto, el abulense cumplió con creces en ambas demarcaciones, también reemplazó a Inui dando salida a Orellana. La idea era presionar con toda la artillería pesada, poner cerco, lo hizo, pero sin el preciso camino. A base de encimar, el Eibar lo intentó frente a una Real que se defendió, que lanzó algunos contragolpes sin la fuerza necesaria para sorprender. Ramis y Arbilla se compenetraron con precisión, no dieron la inseguridad que exhibieron ante el Levante. Es importante que estos dos centrales estén acertados, son experimentados, para el Eibar y para la idea de Mendilibar, diría que primordiales. En líneas generales, el Eibar tuvo su personalidad, pese a no ganar la lectura es positiva, jugó como bloque compacto, controló el partido de principio a fin. El punto logrado hay que darlo por bueno en vísperas de visitar a un Betis aspirante a meterse en Europa League y que en las últimas jornadas se comporta como un equipo efectivo y con criterio. Fue precisamente ante el Betis cuando el Eibar dejó atrás el pasado 'oscuro' de esta temporada, saliendo de la tinieblas para ver luz precisamente goleando a los béticos en Ipurua, a partir de ese momento se comenzó a hablar del Eibar del presente.

El bloque armero se mostró equilibrado, con Pedro León como hombre de referencia

Se ha entrado en la recta final de la Liga, es primordial tener objetivos, no decaer apostando firmemente por sorprender el sábado a los hombres de Quique Setién. Ayer no se ganó pero el Eibar proyectó la suficiente dosis de equilibrio para afrontar lejos de Ipurua ante el consabido Betis, Espanyol, Valencia, Girona y Atlético de Madrid; y para recibir en Ipurua al Alavés en el otro derbi, Getafe y Las Palmas. Un colofón de campeonato que se nos antoja emocionante y que confiamos que los retos a alcanzar pueden cumplirse. El Eibar está en una leve fase que no conocer el triunfo, este otro de las metas a conquistar, acabar con esta racha es otro paso por el que ha de trabajar. También nos espera ese derbi ante el Alavés que tampoco dejar de ser atractivo.

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