S.D. Eibar

El Eibar presume de fondo de armario

Joan Jordán, David Lombán, Asier Riesgo, Charles Dias, Ander Capa y Dani García, el viernes en el banquillo de San Mamés. / MORQUECHO
Joan Jordán, David Lombán, Asier Riesgo, Charles Dias, Ander Capa y Dani García, el viernes en el banquillo de San Mamés. / MORQUECHO

El buen rendimiento ofrecido por los no habituales en San Mamés fortalece las aspiraciones armeras. Aunque sigue teniendo cuatro lesionados, Mendilibar cuenta con 20 efectivos en forma para afrontar el 'Tourmalet' de su calendario

LETIZIA GÓMEZ

El plan B del Eibar sí funcionó en San Mamés. José Luis Mendilibar se plantó en Bilbao con un equipo plagado de jugadores que en muchos casos no llegaban ni a la decena de partidos jugados, y dejó patente que tiene a todos, titulares y suplentes, preparados y motivados para afrontar el exigente calendario que deberán solventar en las próximas jornadas.

Poco amigo de las rotaciones y del propio término, el técnico de Zaldibar prescindió de sus seis de sus prendas más habituales para dar una oportunidad a otras que tenía algo más apartadas en su vestidor. Y tras ver cómo el nuevo atuendo lucía de maravilla bajo una cortina de lluvia en la pasarela bilbaína, puede presumir de contar con un fondo de armario versátil y de calidad.

Nadie echó de menos a los que estaban y eso es un sueño para cualquier entrenador. Todos, en mayo o menor medida, rindieron a un nivel muy similar a los que propiciaron que el Eibar firmara una racha de 19 puntos de 21 posibles, y pese a que el punto les supo a poco porque buscaron y merecieron llevarse los tres, el vestuario azulgrana se siente fortalecido.

En la Catedral quedó patente que la escuadra azulgrana cuenta con recambios fiables para todas las posiciones y polivalencia para alternar sistemas en función de las necesidades.

Estilo inalterable

A excepción de en la portería, donde se mantuvo un Dmitrovic incontestable, se produjeron profundas modificaciones en todas las líneas, pero el inconfundible estilo de juego del Eibar, con su defensa adelantada, con presión asfixiante en el medio campo y sus incursiones por banda, se mantuvo inalterable.

Ramis y Arbilla, una pareja de lujo que tendrá que permanecer unida en las próximas semanas debido a la ausencia por lesión, estuvieron escoltados por Rubén Peña y Juncà, que gozaron de desigual suerte. Mientras que el abulense volvió a demostrar que cumple en cualquier posición que se le ponga (y ha actuado en no menos de cuatro diferentes), el gerundense se llevó la peor parte.

Pero tiene una excusa bien justificada. Tuvo que vaciarse para tratar de contener a un Williams incontenible el mismo día que reaparecía tras haberse recuperado de una lesión que se produjo el pasado 3 de diciembre ante el Espanyol. Le faltó ritmo, pero sobre todo le faltó más ayuda por parte de Takashi Inui.

Mendilibar renovó por completo su medio centro y puso en liza a una pareja inédita formada por Escalante, que tampoco jugaba desde ese mismo duelo ante los periquitos, y Pape Diop, que apenas había disputado un cuarto de hora hace dos semanas ante la U.D. Las Palmas y que, por tanto, estrenó titularidad en la capital vizcaína. No se echó en falta a Dani García y Joan Jordán, y dice mucho de lo bien que se complementaron y de lo decisivos que resultaron para que el Eibar se erigiera en el gran dominador del choque.

El técnico aprovechó la ocasión además para probar juntos a Inui, Orellana e Iván Alejo, después de que en las dos últimas citas el chileno hubiera sustituido al pucelano. Y fueron precisamente las combinaciones entre estos dos últimos las que más juego dieron al equipo armero, hasta que el preparador azulgrana optó por dar entrada a Charles en lugar de Alejo para retornar a su tradicional esquema con dos delanteros.

Pero quien se merece un reconocimiento especial por su trabajo y por su gol es Kike García. El conquense ha vuelto a recuperar la confianza tras perder el sitio frente a la pegada de Charles y está respondiendo de la mejor forma posible a la responsabilidad de suplir la vacante causada por Sergi Enrich tras su lesión de rodilla. Fue el encargado de conseguir el empate en el sufrido choque ante el Málaga el lunes y solo cinco días después volvió a resultar decisivo para rescatar un punto que el Athletic ya creía tener en su mano gracias al tanto de Aduriz al inicio de la primera mitad. Pero al margen de estos dos tantos de gran valor, se debe apreciar en su medida, o al menos como se valora el de otros, el trabajo de desgaste que realiza sobre los defensas rivales y su disposición siempre a ayudar a sus compañeros.

Y tampoco hay que olvidarse de mencionar a Charles, que pese a acumular ya cuatro jornadas consecutivas sin marcar, resultó ser el actor imprescindible que asistió a Kike desde el suelo para que el Eibar no se fuera de vacío de allí donde mereció salir triunfante.

Un punto agridulce

Ganar en San Mamés sigue siendo un sueño que se resiste tras cuatro visitas, pero ver el estadio casi al completo con una afición rojiblanca pidiendo a gritos el final del choque, dejó patente quién fue el vencedor moral de ese choque.

En caliente, al autor del empate el marcador final le resultó «un poco agridulce, porque hemos teníamos una gran oportunidad de ganar en un campo tan difícil como San Mamés», pero dada la entidad del escenario, insistió en que se debe «valorar este punto, que da fortaleza al equipo, porque se ha visto que si alguien ha querido ir a por la victoria ése ha sido el Eibar».

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