SD Eibar

Una obra tres veces mayor que la de la Tribuna Este

La obras están comenzando en las inmediaciones de Ipurua, donde ya se abren zanjas para introducir el nuevo cableado eléctrico./MORQUECHO
La obras están comenzando en las inmediaciones de Ipurua, donde ya se abren zanjas para introducir el nuevo cableado eléctrico. / MORQUECHO

El Eibar espera recibir en los próximos 15 días las ofertas para construir la nueva grada Oeste y prevé adjudicar los trabajos antes de finales de julio

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZEIBAR.

El Eibar está aprovechando su prolongada estancia en Primera para llevar a cabo una profunda remodelación en Ipurua, que se completará con la construcción de la nueva Tribuna Oeste, la última que se tiene previsto renovar y que propiciará que el estadio azulgrana eleve su aforo hasta los 8.050 espectadores.

Será el proyecto más ambicioso de todos los que se han acometido hasta la fecha en el estadio, puesto que según las estimaciones que baraja el club, el coste total de las obras podría triplicar lo que se abonó por la edificación de la grada este, que ascendió a 3,2 millones de euros. «Tenemos hecha una estimación de costes que luego tendremos que ajustar en función de las ofertas, pero es evidente que es una obra el triple de grande que la de la Tribuna Este, por lo que su precio también será en esa proporción», subrayan fuentes del Eibar.

Situación de las obras

Período de licitación
El Eibar está a la espera de recibir en los próximos 15 días las ofertas para adjudicar el proyecto antes de que finalice julio.
Trabajos previos
El club ha iniciado ya el proceso de desvío del cableado de media tensión que cruza los bajos de la grada.
Demolición
La excavación del anexo y parte del terreno del convento será la primera fase.

La entidad armera está inmersa ahora en el período de licitación, y espera recibir en quince días las diferentes ofertas para llevar a cabo la obra para adjudicar los trabajos antes de que finalice julio. «Es una obra de gran calado que hay que estudiar con detenimiento, porque supondrá la mayor inversión de las realizadas hasta la fecha en Ipurua», recalcan en el Eibar

A partir de entonces, las máquinas entrarán a destajo para comenzar la excavación de todo el anexo y parte del solar del convento de las monjas, cuya profundidad superará con creces los seis metros para situar el terreno a pie de calle. El dragado y la posterior cimentación constituyen la fase más laboriosa de todas la previstas, por lo que aún no se han fijado los plazos de ejecución.

Lo que sí está ya plenamente planificado es construir dos plantas de garajes, una especialmente destinada a cubrir la infraestructura necesaria para los días de partido del Eibar, es decir, los aparcamientos para los camiones de retransmisiones televisivas, el autobús del equipo visitante y los árbitros, y en la intermedia se habilitarán plazas de aparcamientos para los jugadores y otras que el club baraja poner a disposición de los vecinos, así como un local habilitado para guardar allí los carros de luz y calor que cuidan el césped.

Otra de las grandes novedades que contempla el proyecto de renovación es desplazar el campo unos dos metros y medio hacia el anexo a fin de solucionar los problemas de visibilidad que se generaron tras la construcción de la Tribuna Este.

Zanjas para el cableado

Pero antes de encarar ese proceso, el Eibar ha iniciado ya los primeros trabajos previos para proceder al obligado desvío del cableado de media tensión que atraviesa los bajos de la grada, así como la reubicación del sistema eléctrico que permita que los focos situados en las esquinas puedan iluminar el campo en el inicio de la temporada. Estos trabajos ya son visibles para los vecinos de Ipurua, puesto que se han abierto unas zanjas entre la calle Romualdo Galdós y Santa Inés para llevar a cabo la canalización eléctrica.

La fecha del derribo de la tribuna no se ha concretado aún, pero el club baraja que la grada esté operativa hasta octubre o probablemente noviembre, de modo que en los dos primeros meses de competición los 735 socios que han tenido que ser reubicados en otras zonas del campo podrán seguir ocupando sus localidades.

La nueva grada, que pasará de 1.214 asientos a cerca de 2.000, será prácticamente idéntica a la Este, con cuatro vomitorios, dos cantinas y tendrá una esquina cerrada con localidades destinadas al público y en la otra se construirá el edificio que albergue las cámaras de la UCO (Unidades de Control Organizativo).

El Eibar confía en que esté finalizada para el arranque de la temporada 2019-20, en la que Ipurua lucirá por fin «como un estadio de Primera de verdad».

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