S.D. Eibar

Eibar-Espanyol: Más que un trámite para reparar la moral

El capitán Dani Garcia se dispone a chutar durante un entrenamiento contra la portería que defiende Asier Riesgo. / MORQUECHO
El capitán Dani Garcia se dispone a chutar durante un entrenamiento contra la portería que defiende Asier Riesgo. / MORQUECHO

Un Eibar mermado por las bajas necesita hurgar en la herida del Espanyol para sanar las suyas

LETIZIA GÓMEZ EIBAR.

Con el objetivo de la salvación sellado hace ya semanas y superado el disgusto de verse fuera de la pelea por unos puestos europeos que estuvieron al alcance de la mano, este partido entre semana podría considerarse un trámite inoportuno sin excesivo valor. Sin embargo, las seis últimas jornadas sin una victoria que llevarse a la boca han provocado una caída en picado que el Eibar debe frenar para no manchar una temporada que iba para nota. No queda otra. La escuadra armera está obligada a hurgar en la herida del Espanyol para empezar a curar las suyas.

Descabalgado de las diez primeras posiciones, a los azulgranas les acecha ahora el peligro latente de ser superado por varios de los que le persiguen, incluido el equipo periquito, que podría situarse a solo un punto de los armeros si consiguen poner fin a su racha de cuatro partidos sin ganar. Para ellos sería un consuelo de tontos, porque pase lo que pase se van a quedar muy lejos de cumplir unas expectativas que incluían pelear por Europa.

La escuadra azulgrana ha intentado hacer acopio de fuerzas, pero lo cierto es que apenas hay de dónde sacarlas. Y es que el Eibar ha viajado a Cornellá plagados de bajas que no solo afectan a una delantera en plena sequía goleadora, sino también a una defensa que también se ha visto desbordada por la maldición que azota al Eibar desde el verano.

Asumidas las ausencias de Iván Ramis y Arbilla, a Mendilibar no le ha quedado más remedio que convocar a Vukasin Jovanovic, con el que no ha contado ni para hacer bulto en una lista en ninguna de las once jornadas que han transcurrido desde que Fran Garagarza solicitó su cesión al Girondins de Burdeos. En buena lógica verá el partido desde el banquillo, porque salvo sorpresa mayúscula el de Zaldibar volverá a confiar en Paulo Oliveira y David Lombán, desaparecidos del mapa desde hace varias jornadas.

También se han caído de la lista el chileno Fabián Orellana, aquejado de unas molestias que no se habían especificado en el parte médico emitido por el club tras el derbi ante el Alavés, así como Takashi Inui, que se despertó ayer con mal cuerpo y se quedó en la cama para recuperarse y estar disponible para el choque del sábado ante el Getafe en Ipurua (13.00 horas).

Y como no había más de dónde rascar, Mendilibar ha tenido que incluir en la lista al maltrecho Charles, al que aún le deben doler las dos costillas que se fracturó en el derbi ante la Real, y al extremo del filial Ángel López, que incluso podría tener opciones de jugar, puesto que no hay que olvidar que Pedro León lo ha jugado prácticamente todo desde que reapareció el 28 de febrero ante el Villarreal tras una larga convalecencia de nueve meses.

Ante semejante acumulación de esfuerzos, Mendilibar ya avanzó ayer que serán pocos los jugadores que repitan en la alineación inicial con respecto a los que el fin de semana perdieron ante el Alavés, de modo que efectivos como Alejo, Lombán o Escalante, que como el Guadiana aparece y desaparece de las alineaciones, tendrán una buena ocasión para reivindicarse ante su entrenador.

Una reválida para los pericos

El Espanyol, que ha firmado un empate y tres derrotas en los últimos cuatro compromisos, afronta como una reválida ante su afición el partido de hoy contra un Eibar mermado y también en plena racha negativa.

Pese a que sus opciones de terminar en un puesto aceptable están prácticamente esfumadas, el vestuario se centra en maquillar su imagen, pero la afición periquita está que trina y habrá que ver qué recibimiento tributa esta tarde a su equipo. La falta de acuerdo con los grupos de animación y el día y el horario del partido pueden dibujar un estadio algo vacío.

Con un presupuesto que prácticamente dobla al del Eibar, el club catalán vive uno sus momentos más difíciles de toda la campaña. Ganar supondría reconciliarse mínimamente con los suyos, pero perder podría encender las alarmas. El descenso está a diez puntos y, aunque es improbable acabar en la zona roja, no es del todo descartable.

A nivel deportivo, el entrenador Quique Sánchez Flores intentará buscar soluciones. El bloque tiene una asignatura pendiente clara: el equipo no marca desde hace cinco jornadas, aunque los problemas para ver puerta y hasta para crear ocasiones ha sido un mal endémico durante toda la campaña.

La lista de convocados no ha sufrido ninguna variación respecto a la anterior jornada, frente al Getafe. Los centrales Naldo y Óscar Duarte no se han recuperado de sus molestias y Mario Hermoso y David López volverán a formar juntos en el eje de la zaga.

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