Eibar

Dulces agujetas para empezar a rodar

José Antonio Martínez bromea con Iván Ramis durante el entrenamiento de ayer del Eibar en Atxabalpe. A la derecha, 'Cote' y Joan Jordán sonríen./MORQUECHO
José Antonio Martínez bromea con Iván Ramis durante el entrenamiento de ayer del Eibar en Atxabalpe. A la derecha, 'Cote' y Joan Jordán sonríen. / MORQUECHO

Mendilibar impone su intensidad en el primer día de pretemporada del Eibar. Sin lesiones que lamentar, los 24 jugadores armeros que se dieron cita en Atxabalpe desprendieron sensaciones positivas

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZEIBAR

. El Eibar ya está en marcha sin más problemas que las inevitables agujetas del primer día de trabajo. Mientras que el verano pasado el Eibar inició la pretemporada con el susto en el cuerpo tras la triada sufrida por Yoel Rodríguez durante un entrenamiento personal, y con Fran Rico y Pedro León sin poder vestirse de corto debido a sendas lesiones de rodilla, ayer José Luis Mendilibar pudo completar sin incidencia alguna la primera jornada laboral en Atxabalpe, a la que solo faltaron Christian Rivera, aquejado de anginas, así como Elgezabal, Hervías y Marko Dmirtovic, los tres jugadores con permiso para ausentarse.

Fue la primera toma de contacto para José Antonio Martínez, el central del Barça B que el Eibar ha fichado como jugador franquicia, que pudo conocer al técnico al que tiene que convencer para quedarse al término de su período de prueba. Es muy pronto para sacar conclusiones, pero el corpulento jugador onubense de 25 años sí que dejó algunos detalles técnicos que no pasaron desapercibidos para los presentes.

Más que los abrazos y las sonrisas de los armeros tras reencontrarse después de más de un mes de vacaciones, lo que más destacó de todos fue su imponente presencia física. Aún sin saber los resultados arrojados por las valoraciones cineantropométricas, el rimbombante nombre con el que se le ha bautizado a las pruebas para medir el peso, la altura y los pliegues, se puede afirmar sin riesgo a equivocarse que no le sobra ningún gramo a ninguno. Todos han llegado igual de finos, o como en el caso de Ramis más que cuando se marcharon.

La buena presencia física de los jugadores llamó la atención de los presentes en Atxabalpe

El humor estuvo presente en todo momento, incluso antes de empezar a sufrir ante los gritos del técnico armero, el más bronceado del grupo, en dura competencia con Josu Anunzita, el preparador de porteros. Hubo incluso espacio para la ironía por parte de Yoel, que declaró que este verano había preferido pasear con su caballo a lesionarse corriendo solo por el monte.

Las risas duraron lo que tardó Mendilibar en ponerse serio. El preparador azulgrana debió pensar que sus jugadores ya habían tenido muchos días de fiesta y no quiso darles más tregua. La intensidad que le caracteriza volvió a instalarse en el cuartel general de los armeros y todos obedecieron sin rechistar, aunque sin poder contener algún que otro resoplido de cansancio.

Tras posar para la foto de familia y ofrecer una breve charla de bienvenida, los 24 jugadores que se presentaron comenzaron la primera sesión de la pretemporada con una carrera continua. Después completaron un circuito programado que consistía en realizar carrera continúa durante cinco minutos para después llevar a cabo diversos ejercicios de circulación de balón separados en varios grupos, mientras que los tres porteros se dedicaron a sus labores al margen del resto junto a Anunzita.

Martínez conoció a Mendilibar y sus nuevos compañeros y Enrich se ejercitó al ritmo del resto

La sesión se completó con un partidillo sin porteros en el que todos sin excepción mostraron que están dispuestos a pelear al máximo por una de las 23 plazas que el de Zaldibar quiere tener cubiertas una vez que empiece la temporada.

Enrich trabajó con normalidad

Pese a que las pegadas camisetas reflejaban que se han cuidado muy bien en este largo período estival que para ellos ha llegado a su fin, probablemente ninguno podrá evitar que las agujetas hagan acto de presencia. Dulces dolores que jugadores como Sergi Enrich acogen con gusto tras haber dejado atrás una grave lesión de rodilla que se complicó hasta obligarle a pasar por el quirófano y que finalmente le llevó a perderse toda la segunda vuelta de competición. Al menorquín se le ha podido ver ejercitándose en Menorca con la ayudad del preparador físico Alain Gandiaga y del fisioterapeuta Xabi Moreno, y parece que el trabajo ha dado sus frutos, porque ayer no dio muestras de padecer molestia alguna y pudo realizar la sesión al completo al mismo ritmo que sus compañeros.

El entrenamiento vespertino fue más suave, mientras que hoy les espera una jornada más reducida.

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