SD Eibar

Ramis saca el triunfo de la chistera en el minuto 94 para el Eibar

Los jugadores del Eibar celebran el gol./Dani Sánchez
Los jugadores del Eibar celebran el gol. / Dani Sánchez

Un cabezazo del balear en el último suspiro propicia un nuevo triunfo de un Eibar que duerme sexto en la tabla

LETIZIA GÓMEZLeganés

El Eibar ya puede empezar a pensar en grande, porque se comporta como tal. No se ha conformado este sábado con un empate que parecía escrito y, pese a que el Leganés lo firmó, los armeros no pararon de buscar la victoria hasta que Ramis se la ha sacado de la chistera en el minuto 94 con un cabezazo a la salida de un córner.

Tras un partido monótono que se animó en la segunda mitad debido al empuje de los eibarreses, el balear se disfrazó de nuevo de goleador para llevar al Eibar a la sexta plaza provisional con dos puntos más que el Sevilla. 35 puntos ya en el zurrón, que dan a la escuadra azulgrana vía libre para aspirar a lo que quiera, incluso a ganar al Barcelona el próximo sábado. Está en racha y parece que no tiene fin.

Primera parte soporífera

Habrá quien se pregunte cómo es posible que un equipo que el pasado fin de semana se merendó al Sevilla en cinco bocados tuviera tantas dificultades para hincarle el diente a un Leganés que cayó eliminado de la Copa a manos de los hispalenses. Para empezar, porque cada partido es una historia completamente diferente, condicionada casi siempre a los diferentes estilos de juego de cada uno, y porque en este caso, los antecedentes existentes entre eibarreses y pepineros muestran que tradicionalmente el 1-0 o el 1-1 eran los resultados más repetidos, debido a que sin ser almas gemelas, comparten muchos rasgos de su personalidad. En definitiva, para ver un gol en Butarque había que cursar una petición expresa por burofax. Tardó en llegar, pero la espera mereció la pena.

0 Leganés

Cuéllar, Tito, Siovas, Muñoz, Raúl García; Gumbau, Brasanac (Eraso, min.72); Omar Ramos (El Zhar, min.58), Naranjo (Amrabat, min.46), Gabriel; y Guerrero.

1 Eibar

Dimitrovic; Cote, Ramis, Arbilla, Rubén Peña (Capa, min.90); Dani García, Diop (Jordán, min.80), Orellana, Inui (Alejo, min.85); Charles y Kike.

GOL:
0-1, min.94: Ramis.
ÁRBITRO:
Pablo González Fuertes (Comité asturiano). Mostró tarjeta amarilla a Brasanac (min.69), Muñoz (min.76) y Charles (min.79). Expulsó a Siovas por doble amonestación (min.74 y min.84).
INCIDENCIAS:
partido correspondiente a la jornada veintitrés de la Liga Santander disputado en el estadio de Butarque ante 9.327 espectadores.

El Eibar ni siquiera metió en su equipaje el traje festivo. Lo único que tuvo que preparar el entrañable utillero azulgrana Zapiko fue el buzo de trabajo, porque tenían muy asumido antes de pisar el verde que lo de ayer era más una labor en cadena. No se trataba de fabricar una pieza digna de ser expuesta en un museo, sino de hacer un arduo trabajo que permitiera empaquetar tres nuevos puntos que llevarse a casa.

De parecer una impresora 3D, los armeros pasaron a tener que manipular la maquinaria de forma manual, a la antigua usanza. Y no se les cayeron los anillos. Pese a que ahora cuenta con jugadores de un caché jamás imaginado, los azulgranas han pasado muchos años vestidos de añil como para olvidarse tan pronto de lo que es mancharse las manos.

Mendilibar ya había anticipado que la clave para rascar algo del feudo madrileño era marcar antes que el Leganés y a poder ser pronto. Hubo un pequeño atisbo de esperanza de conseguirlo cuando de salida el Eibar mostró cierta facilidad para llegar, que no entrar, hasta la cocina. El Leganés tardó unos minutos en ajustar sus líneas y, al igual que ante el Sevilla, Inui se presentó por la izquierda y Orellana por la derecha, simulando un par de ocasiones que se saldaron con un cabezazo de Diop a la salida de un córner y un balón colgado al segundo palo por el chileno al que Kike García no logró llegar.

Pero después de que la manecilla del reloj rebasará el minuto 10, la escuadra de Garitano fijó sus posiciones y, aunque en ningún momento llegó a inquietar al imperturbable Dmitrovic, tampoco permitió que los armeros perturbaran al Pichu Cuéllar.

Más ambición y más fútbol

El paso por vestuarios sirvió para que los dos equipos recargaran sus baterías con el fin de tratar de desatascar un partido que estaba siendo tedioso. Un punto en Leganés no era un mal botín para los armeros, porque a expensas de lo que haga hoy el Sevilla ante el Girona, le permitía dormir en la sexta plaza. Pero viendo que el Villarreal había caído al mediodía ante el Alavés (1-2), bien valía dejarse la piel para aprovechar la oportunidad de situarse a solo dos puntos de los castellonenses, quintos en la tabla.

Pese a que fue Asier Garitano el primero en mover su banquillo para añadir un tono diferente a su dibujo, fue el conjunto de Mendilibar el que dio los primeros brochazos que modificaron el lienzo original. Con los mismos pero con más ambición y más ardor, los eibarreses salieron al campo con un cartel imaginario en el que se podía leer que no se conformaban con el empate.

Con convicción, arrancaron con el balón pegado a sus pies y el izquierdo de Cote, que parece que tiene un guante en él, envió un balón al corazón del área, aunque Kike no llegó por milímetros a un cabezazo picado de Charles. No fue más que el primer aviso al que le siguió una gran oportunidad que dispuso de nuevo el brasileño, que se plantó en el área pequeña ante Cuéllar, pero que entre que estaba presionado por dos rivales y que el balón botó mal, estrelló su remate en el cuerpo del meta pepinero.

El Leganés quiso responder a base del pundonor que puso el recién salido Amrabat, que regaló un buen centro que Raúl García remató fuera ajustado a la base del palo. El equipo madrileño no logró su objetivo, pero al menos calmó el ímpetu de un Eibar que siguió sin cejar en su empeño pese a que los minutos caían a plomo sin poder lograr ese gol que le catapultara hasta los cielos.

Las claves

Labor en cadena
Al Eibar no se le cayeron los anillos para quitarse el traje triunfal y enfundarse el mono de trabajo
Batería cargada
Tras el paso por vestuarios el cuadro armero salió con fuerzas renovadas y dispuso ocasiones claras
Hasta el pitido final
La confianza en sí mismos y su inconformismo encontraron recompensa en el último suspiro

Al ver que el choque volvía a encasquillarse, el de Zaldibar sacó el resto de la artillería que le quedaba. Retiró a un Diop agotado y dio entrada a Joan Jordán y sacó a Alejo, que ayer mismo cumplió 23 años, y funcionó tan bien como el tres en uno milagroso que todo lo arregla.

El remedio no actuó de manera instantánea, aunque lo podía haber hecho si el árbitro hubiera visto que el remate del pucelano fue desviado por la mano de un jugador del Leganés. El Eibar sabe que no puede depender de que le piten un penalti. Sabe que se tiene que sacar las castañas del fuego porque nadie le va a regalar nada. Hubo que esperar hasta el último segundo de los cuatro minutos de prolongación, pero al final el spray hizo su efecto.

Orellana no había tenido ni suerte ni en los córners que botó ni en los centros que trató de colgar al área, y por eso mismo, Joan Jordán le tomó el testigo en el último saque de esquina y resultó que su pase preciso fue cabeceado por Ramis al fondo de la portería local. El balear se sacó de la chistera con la que celebró su gol una sexta plaza que invita a pensar en grande. Y ahora, a por el más grande.

Más información

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos