S.D. Eibar

La prisa oprime al Eibar

José Luis Mendilibar imparte instrucciones a sus jugadores, hoy en Ipurua. /MORQUECHO
José Luis Mendilibar imparte instrucciones a sus jugadores, hoy en Ipurua. / MORQUECHO

La ansiedad impide al Eibar superar al Deportivo en un duelo parejo marcado por la lesión de rodilla de Ramis

LETIZIA GÓMEZ

El Eibar tiene tanta prisa por sumar que es precisamente esa ansiedad la que este domingo le ha impedido llevarse el ansiado triunfo en un partido parejo de fuerzas y ocasiones que ha quedado marcado por la dolorosa lesión que ha sufrido Iván Ramis en el día de su retorno. La ilusión que ha generado la vuelta del balear a una defensa que necesitaba de su brújula se ha tornado en desolación cuando el central ha pedido con urgencia la entrada de las asistencias avanzada la segunda mitad porque sabía que la caída de Andone sobre su rodilla le abría la puerta a una nueva pesadilla, la enésima desde que se convirtió en jugador armero.

Un grito ahogado ha silenciado Ipurua. La preocupación por el resultado ha pasado en ese minuto 69 a un segundo plano. Ha sido un golpe seco. Imposible salir indemne de eso. La angustia al ver cómo el mallorquín era subido a una camilla y se tapaba los ojos para ocultar sus lágrimas se ha apoderado de todos los presentes. Con él de nuevo en el equipo, el equipo azulgrana estaba logrando cumplir uno de los objetivos que se había propuesto, mantener su portería a cero después de los 13 goles que le habían caído en las tres anteriores citas. Con su retirada del campo, el temor a perderle para un tiempo indeterminado que apunta a largo se ha instalado de nuevo en el vestuario armero.

Las primeras exploraciones indican que padece un esguince, pero la cara de Mendilibar en la sala de prensa revela su pánico a tener que despedirse de su pieza clave en eje de la zaga. «Aún le tienen que hacer las pruebas, pero pinta mal», ha confesado. Todo el que ha visto en vivo la acción lo sabe. En solo unos meses los seguidores armeros se están sacando un máster en ver cómo sus jugadores caen como moscas lesionados de gravedad. Yoel, Fran Rico, Pedro León, Iván Alejo y ahora de nuevo Iván Ramis. Demasiados golpes seguidos para no perder el equilibrio. Bastante que sigue en pie.

Dispuestos a darle la vuelta

El Eibar suspiraba por un triunfo que le levantara de suelo después de sufrir tres fuertes zarandeos. Todos, empezando por el propio Ramis, reclamaban confianza en un equipo que decidido a empezar a darle la vuelta a esta situación. Volvía la esperanza para la defensa, hacía un día espectacular y el Deportivo se presentaba como un rival propicio para conseguirlo. Pero ha estado lejos de ser el día perfecto.

Aunque no todo ha sido negativo, ni mucho menos, porque el equipo armero ha mostrado signos para la esperanza. Con un cambio de sistema que le ha llevado a jugar con tres centrales escoltados por Capa y Juncà, y tres mediocentros, al menos se han visto visos de una mayor solidez defensiva, que han hecho que Dmitrovic pudiera disfrutar de un partido sin recibir ni un gol. Y eso, viendo cómo habían ido las cosas hasta ahora, ya supone una mejora sustancial.

Ha costado lo suyo, pero también se ha conseguido tener y mantener el balón en los pies para poder fabricar acciones de peligro, otro importante logro respecto al choque disputado en Villarreal, donde el Eibar ni siquiera llegó a acercarse a la portería castellonense.

Sergi Enrich ha marcado en el descuento, pero el línea lo ha invalidado por fuera de juego

Pero ahí es cuando hacen acto de presencia las peores consejeras, las prisas. Son tantas las ganas de los armeros por demostrar que este mal inicio es producto de la mala suerte y no de falta de capacidad, que caen en las garras de la precipitación. Y eso no conduce más que a pérdidas de balones evitables, a pases cortos u otros que se pasan de largo, a cometer fueras de juego tan flagrantes como el de Sergi Enrich en la jugada del gol que se le ha anulado en el minuto 94 o a remates anteriores más cargados de ansiedad que bien direccionados.

Ha primado más el corazón a la cabeza, aunque al menos el rival no ha marcado, aunque sus escadas dentelladas en la primera parte han dejado una marca más profunda que las mordeduras de los armeros con dos tímidos remates de Kike García y Sergi Enrich. Los dos han vuelto a marcharse de vacío, pero otra vez al menos su participación no se ha reducido solo a partirse la cara con los defensas. Los dos han aportado esa presión que tanta falta le hacía al Eibar. Por supuesto los dos han peleado hasta desfallecer y ambos han estado muy cerca de marcar, cuando en anteriores partidos casi ni se les vio.

Signos de recuperación

Los signos de recuperación se han percibido con más claridad en la segunda parte, en el que se ha visto a ese Eibar incisivo que tanto se ha echado de menos en las últimas semanas. En apenas tres minutos, Escalante, convertido casi en un delantero más del equipo, ha probado primero la firmeza del joven meta debutante del Deportivo, el nigeriano Francis, de apenas 18 años, y después lo ha intentado sin éxito desde la frontal.

Puede parecer poco, pero ha sido suficiente para que los aficionados azulgranas se convencieran de que la victoria era un resultado factible. Habían sufrido en el primer acto y ahora era el turno del Deportivo, que respondía con mayor recato.

Ha avanzado el partido, el cansancio ha ido haciendo mella y a 20 minutos para el final se ha producido la desgraciada caída a plomo de Andone sobre la rodilla de Ramis. No ha habido ni tiempo para lamentarse. El técnico y el equipo han reaccionado de inmediato. Mendilibar ha dado entrada a Lombán y Cote y fue este último el que ha animado los últimos minutos del choque con sus certeras llegadas. Pero los nervios y la precipitación han llevado a Dani Garcia a estrellar un potente remate en el cuerpo de un defensa y a Sergi Enrich a quedarse en fuera de juego en una acción que, de estar física y mentalmente al cien por cien, no habría caído.

0 Eibar

Dmitrovic; Capa, Arbilla, Oliveira, Ramis (Lombán, min. 70), Juncá (Cote, min. 70); Dani García, Escalante; Kike (Charles, min 84), Enrich, Jordán.

0 Deportivo

Francis; Juanfran, Albentosa, Sidnei, Luisinho; Celso, Guilherme; Cartabia (Bakkali, min. 82), Calak, Valverde; Andone.

árbitro
Jaime Latre. Amonestó por el Eibar a Dani García y al visitante Borges.
incidencias
5.125 espectadores en una soleada y calurosa mañana otoñal.

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