SD Eibar

Ocasión malgastada para el Eibar

Ocasión malgastada para el Eibar

El equipo armero no rasca más que un empate en Riazor pese a marcar primero y jugar con uno más tras el descanso

LETIZIA GÓMEZ

Definitivamente, Riazor sigue estando maldito para un Eibar que desaprovechó una magnífica oportunidad para igualar a puntos a un Villarreal que había caído horas antes a manos del Girona (0-2). Lo tuvo en su mano y se le escurrió.

Hizo lo más difícil, que era tomar la delantera en el marcador gracias a un gol de Inui a los 11 minutos de juego, pero no le bastó ni siquiera jugar más de 50 minutos con uno más tras la expulsión del meta del Deportivo poco antes del descanso. El escaso acierto rematador para todas las ocasiones que genera le penalizó y para colmo perdió a Fabián Orellana mediada la primera mitad por una lesión muscular que apunta a rotura.

El partido tenía su trampa y el Eibar cayó en ella. Cuando el Deportivo se presentó en Ipurua contaba con un punto de renta respecto a los armeros, y justo una vuelta después los eibarreses les devolvieron visita con 20 puntos de ventaja y sus aspiraciones totalmente transformadas. Pero había suficientes motivos para pensar que no iba a ser un duelo para muchos lucimientos.

Por un lado estaban las tres derrotas anteriores sumadas en Riazor, convertido en uno de esos campos que por una cosa o por otra se resistía. Pero lo que de verdad anticipaba un encuentro rudo y sufrido era precisamente la dramática situación del conjunto gallego, incapaz de apuntarse un triunfo desde que el pasado nueve de diciembre se impusiera al Leganés en casa (1-0). Mientras que para el Eibar la cita en A Coruña suponía poder afianzar su candidatura europea, para los gallegos era casi un ahora o nunca. Perder de nuevo en casa habría pulverizado su escasa moral.

Seedorf, el tercer entrenador de esta temporada, les había pedido a sus jugadores que salieran a comerse la hierba, y obedientes, los blanquiazules salieron con sangre en sus ojos, cargados de furia en busca de la portería azulgrana.

Y sí que la encontraron nada más comenzar, pero también se toparon con un Dmitrovic enfundado de nuevo en el traje de salvador para detener primero un disparo franco de Andone ante sus morros, y solo tres minutos después, en el siete, lanzándose al suelo para repeler un remate muy peligroso de Lucas.

Es habitual que cuando un equipo está hundido en la miseria sus ocasiones se vayan al limbo y también suele pasar que el que está disfrutando de los grandes momentos que reporta el fútbol extraiga oro nada más introducir la sartén en el agua. Y eso es precisamente lo que hizo un Eibar que volvió a formar con seis jugadores diferentes a los de la pasada jornada.

Entre ellos repitió Orellana, que se estaba erigiendo en uno de los mejores buscadores de piedras preciosas después de pasarse una vuelta completa sin poder bajar a la mina. Cuando el cronómetro marchaba por el minuto 10, el chileno se aprovechó del trabajo sucio de Charles, que además de arrastrar a Sidnei fuera del centro de la zaga, tocó lo suficiente el balón para abrirle un pasillo a su compañero, y con metros por delante, Orellana avanzó con decisión. Pero no buscó los laureles para él. En cuanto vio el hueco que había entre los defensas y su portero, coló un pase preciso entre ellos que Inui aprovechó para adelantar al Eibar y elevar a cuatro su cuenta particular.

Preocupación por Orellana

Pero ese esperanzador comienzo se torció de manera drástica cuando Orellana tuvo que pedir el cambio en el minuto 25 después de notar un pinchazo en la parte posterior del muslo izquierdo. La cara del extremo revelaba que se había roto. Miró hacia el cielo y se lamentó de su mala suerte por tener que parar, probablemente durante varias semanas, cuando no hacía más que coleccionar elogios en los siete partidos que ha disputado desde que debutó con gol incluido en la visita a la UD Las Palmas. Fue sustituido por un Pedro León que no pudo brillar como el miércoles. Por si el disgusto de perder a un jugador tan espectacular no fuera suficiente, apenas siete minutos después la mala suerte visitó la portería eibarresa. El cuadro local puso mucho de su parte llegando al llegar con comodidad por medio de Adrián, que puso un balón preciso en la cabeza de Andone. La crisis anotadora de los gallegos parecía alcanzar su máxima expresión cuando el balón salió rebotado por el poste, pero la fortuna se apiadó de ellos y tras rebotar en el cuerpo de Dmitrovic, se coló en la portería armera.

Expulsión del meta local

El Eibar se tomó el golpe como una afrenta que había que vengar y en su afán por buscar el empate Charles forzó el fallo de Albentosa, que obligó a su portero a despejar de forma temeraria el balón y a tener que salir fuera de su área para evitar que Joan Jordán lo atrapara. Koval se pasó de frenada, arrolló al catalán y el árbitro le mostró la cartulina roja cuando aún faltaban siete minutos para el descanso.

Pero entre que el ucraniano abandonó el campo y Rubén se preparaba para salir, el Deportivo consumió los minutos que restaban para el final de la primera mitad y se preparó para contener el asedio que le esperaría en la segunda teniendo que jugar con uno menos.

Mendilibar no tardó en hacer los otros dos cambios que le quedaban con la clara intención de luchar por el triunfo, pero aunque Kike García, Alejo y hasta el propio Pedro León se afanaron tratar de derribar el muro que había edificado el Deportivo no fueron capaces de agujerear su portería, malgastando así una ocasión inigualable para volver de A Coruña con tres puntos.

1 Deportivo

Koval; Eneko Bóveda, Albentosa, Sidnei, Fernando Navarro; Borges, Muntari (Krohn-Dehli, min.80); Lucas Pérez, Çolak (Rubén Martínez, min.43), Adrián López; y Florin Andone (Bakkali, min.84).

1 Eibar

Dmitrovic; Rubén Peña, David Lombán, Arbilla, Cote; Diop (Kike García, min.60), Dani García; Orellana (Pedro León, min.27), Joan Jordán, Inui (Iván Alejo, min.74); y Charles.

Goles
Goles: 0-1, min.11: Inui. 1-1, min. 32: Dmitrovic, en propia puerta
Árbitro
Jaime Latre, del colegio aragonés. Expulsó al portero del Deportivo Koval en el minuto 38 tras derribar a Jordán en su salida fuera del área. Rubén Peña (m. 64), Cote (m. 78), Sidnei (m. 88).
Incidencias:
19.417 espectadores se congregaron en Riazor, donde hubo alrededor de medio centenar de seguidores azulgranas

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Fútbol

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