S. D. Eibar

Un Eibar desvalido en un derbi bajo el diluvio realista

Los jugadores armeros hablan con el árbitro./Morquecho
Los jugadores armeros hablan con el árbitro. / Morquecho

Los armeros ofrecen una incesante lluvia de frustraciones que agudiza su mala situación

LETICIA GÓMEZ

El derbi más pasado por agua que se recuerda no ha sido ni mucho menos el punto de inflexión que buscaba el Eibar; al contrario. Los de Mendilibar han vuelto a poner al desnudo todas las carencias que justifican su delicada situación clasificatoria. A los armeros se les ha vuelto a mojar la pólvora tras la esperanzadora ráfaga frente al Levante y, como atrás sigue pareciendo un queso emmental plagado de agujeros, la Real se ha colado como ha querido para redondear una fructífera semana tras la placentera noche en Europa y, de paso, para ampliar a siete la racha de partidos consecutivos que los armeros llevan sin ganar.

El Eibar quería y debía echar el resto en el último partido antes de encarar un nuevo parón, pero pronto se ha podido comprobar que no ha tenido siquiera para dar palos de ciego. Faltaban al unísono Dani García, la brújula del equipo armero, aunque este año no esté tan bien calibrada como en el anterior, y su pareja de baile Gonzalo Escalante, que tampoco es el que fue en campañas precedentes, pero que sigue siendo fundamental en la faceta de contención, y no hubo forma humana de que no se notara que faltaban este domingo en Anoeta.

Cuestión de galones

Y no se trata de cargar las tintas sobre el tridente formado por Joan Jordán, Rivera e Inui, porque la diferencia de experiencia respecto a los tres centrocampistas que tenían enfrente ha sido abismal. Mientras que Illarra, Zurutuza y Xabi Prieto llevan ya muchos años saliendo en el álbum de cromos de la Liga y que entre los tres han disputado con este 735 partidos, los armeros, al menos dos de ellos, siguen teniendo colgada la L de novatos. Inui sí que debería saber de qué va esto, porque ya ha actuado en 65 compromisos repartidos en las tres temporadas que lleva como azulgrana, pero tanto el catalán como el asturiano no suman ni 20.

Así, además de la incesante lluvia que ha caído durante toda la tarde sobre Anoeta, los armeros han sufrido un chaparrón de juego por parte de su rival. Sin balón el Eibar no es nadie y con espacios la Real es mucho. Y aunque en un principio se ha vislumbrado una pequeña posibilidad de que los de Mendilibar pudieran jugar de tú a tú ante un plantel de mayor potencial, no ha sido más que una alucinación, una ilusión óptica que se ha desvanecido tras tres llegadas que solo dejaron un zurdazo de Kike García que Rulli repelido con algún apurillo, otro disparo de Inui sin consecuencias y un intento de Sergi Enrich de sorprender sin éxito al meta argentino.

En cuanto los txuri-urdin han impuesto su jerarquía en las inmediaciones del círculo central, han quedado on a la vista todas las patas por las que cojea el Eibar. Zurutuza ha sido el primero en ver el pasillo por el que debía colar el balón que Janujaj ha recogido prácticamente en la línea de fondo. El belga procedente del Manchester United ha visto a su lado a Odriozola, que ha puesto el balón allí donde saltó Willian José para dejar al cuadro visitante desvalido bajo la tormenta.

Los fusibles azulgranas han saltado y no ha funcionado ni siquiera el generador de emergencia. El Eibar se ha quedado sin luz y los donostiarras no han tenido más que encender el frontal para acabar con la última gota de energía de su rival. Janujaj ha encontrado en los azulgranas las víctimas perfectas para terminar de convencer de la valía de su fichaje. No se ha dado por vencido cuando ha fallado a portería vacía tras quedarse solo después de aprovechar un garrafal error de Lombán en una cesión hacia atrás, y solo cinco minutos después, en el 27, se ha estrenado como goleador tras superar a la segunda a un Dmitrovic que había parado su remate inicial.

La jugada es perfecta para estudiar lo que no debe hacer una defensa que quiere forzar el fuera de juego. Sin mirar dónde estaba cada uno de los centrales, han salido del área andando y desordenados y Xabi Prieto, que tiene más escuela que ninguno, ha entrado en el momento justo y le ha puesto en bandeja al belga la ocasión de llevarse los aplausos de su nueva afición.

Las claves

Sin rumbo
Sin su brújula en el centro del campo, el Eibar estuvo a merced de la Real de principio a fin
Dos goles en media hora
A diferencia de lo ocurrido ante el Levante, los armeros no tuvieron arrestos para reaccionar
Estreno en la categoría
Jordán inauguró su cuenta anotadora con un bello pero inútil gol y Sarriegi vivió su debut en Primera

Con todo el pescado vendido, Illarra también ha querido sumarse al festín blanquiazul, pero Dmitrovic, desesperado por el saco de goles que acumula desde que defiende la meta eibarresa, ha desbaratado el mano a mano que le ha planteado el mutrikuarra.

Los de Ipurua se han marchado al descanso con el mismo marcador en contra que sufrió el pasado domingo ante el Levante, pero quien soñara con presenciar una reacción similar se ha despertado ‘ipso facto’ con sudores fríos tras el gol en el primer minuto curiosamente del eibarrés que milita en la escuadra donostiarra. Pese a que nunca ha ocultado su apego hacia el Eibar, le ha clavado la puntilla con maestría, abriéndose paso entre la inoperancia de la zaga para atarle el lacito al regalo que le ha puesto en el área Illarramendi.

Solo entonces se ha visto el pundonor que le ha llevado a rescatar un punto ante los granotas, pero que este domingo solo le ha servido para que Joan Jordán maquillara a duras penas la diluida actuación que ha protagonizado en el resto de las ocasiones que tocó el balón. Se ha apuntado su primer gol, de bella factura, con un buen toque para controlar un centro de Cote y una ejecución brillante. Pero ha sido un tanto inservible, que no tapa los males de un Eibar inoperante en ataque y lacrimoso atrás.

Gol baldío y debut canterano

Al margen de este inútil destello de calidad, lo único positivo a extraer fue el debut liguero de Imanol Sarriegi, que ha entrado con ímpetu para suplir a Kike García y que por eso mismo ha visto también su primera tarjeta amarilla en la categoría.

Así que lo mejor que puede pasar tras la frustrante imagen dejada en el derbi es que llegue un parón que puede ayudar a recuperar algunas de las figuras que el equipo tanto echa de menos y que debe servir para que el técnico solucione este apagón de ideas y juego.

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