SD Eibar

Con derecho a dejar volar la imaginación

Ramis, Arbilla y Dani García celebran un tanto en Ipurua. / MORQUECHO
Ramis, Arbilla y Dani García celebran un tanto en Ipurua. / MORQUECHO

La goleada endosada al Sevilla en un partido en el que rozó la perfección ratifica al Eibar como un serio aspirante a luchar por las plazas europeas

LETIZIA GÓMEZ

El Eibar debe aparcar su miedo a hablar de Europa. Es la nueva meta que se debe fijar sin que por ello tenga que ser una obligación y sí una ilusión que ya no tiene porqué considerarse una utopía. Con 15 puntos respecto al equipo que cierra la lista de candidatos a bajar, seguir incluyendo al conjunto armero entre los rivales implicados en la lucha por evitar el descenso carece de sentido cuando tiene más cerca al segundo clasificado. Los 32 puntos sumados gracias a las nueve victorias y cinco empates, y la imparable ambición que muestran los jugadores dirigidos por José Luis Mendilibar les otorgan todo el derecho del mundo a dejar volar la imaginación.

Pensar que un club que maneja un presupuesto de 45 millones se pueda colar entre los 'cienmillonarios' del grupo puede sonar pretencioso, pero si algo quedó patente tras el duelo ante el Sevilla es precisamente que el dinero no lo es todo. La entidad hispalense se ha gastado esta temporada más de 75 millones en fichajes, por los apenas siete desembolsados por los armeros, pero tras la abultada goleada (5-1) que los azulgranas brindaron a su público, la diferencia entre ambos se reduce a solo un puesto de diferencia y a solo un punto de distancia. Sin olvidar que en caso de empate el Eibar contaría con el gol average a su favor.

Los de Ipurua derribaron uno de esos muros que tanto se le resistían y, rota ya la condición de invicto del Sevilla en sus duelos frente a los armeros, ahora ya solo les queda romper esta estadística frente al Barcelona, Atlético de Madrid y Real Madrid. Difícil, pero desde luego no imposible.

No al menos ahora que el Eibar parece tan gigante como el hercúleo personaje de la película Handia. Cuando se ve un equipo tan comprometido y solidario como el que el sábado pasó por encima del Sevilla, y que además de garra y brega también tiene calidad y capacidad para generar un sin fin de ocasiones y convertir muchas de ellas, no parece haber límites inalcanzables.

Pero la palabra Europa sigue siendo tabú en el vestuario eibarrés. Quizás sea por aquello de que en las anteriores ocasiones en las que ha salido a colación el vértigo, el temor a las alturas le ha hecho flaquear.

Pero el Eibar ya no es un novato en estas lides. Hace tiempo que se quitó la L como competidor en la máxima categoría y el año pasado se hizo un master completo sobre la dureza y las exigencias de la pelea por acabar en los puestos nobles de la tabla, que ahora le puede servir de ayuda para sentirse capacitado para conseguirlo.

Con la lección aprendida

Ya no es una sorpresa ver al Eibar entre los mejores. De hecho, el año pasado, el cuadro de Mendilibar estaba en una situación muy similar, copando la octava plaza, una por debajo que en la actualidad, pero con 35 puntos, tres más que ahora, después de firmar una brillante goleada ante el Granada. Victorias tan sabrosas como las obtenidas ante el Málaga (3-0), Villarreal (2-3), Las Palmas (3-1) y Celta de Vigo (0-2) mantuvieron viva la llama de la esperanza hasta que en la jornada 33 el Athletic se encargó de apagarla en el último suspiro de un derbi que los rojiblancos no merecieron llevarse de Ipurua.

La brecha de cinco puntos que se abrió supuso un abismo que los armeros se vieron incapaces de superar y en las cinco últimas jornadas solo fueron capaces de sumar cinco puntos gracias a un empate sumado en Mendizorrotza (0-0) y la baldía victoria frente al Leganés (2-0).

En cualquier caso, la décima plaza final supuso un éxito que el de Zaldibar y su plantel tienen en su mano poder superar. Con todos sus efectivos rindiendo a un nivel excepcional, no hay motivo alguno para no seguir manteniendo la determinación y convicción que sí tuvo para ser más, mucho más , que el pentacampeón de la Europa League.

Más partidos fuera, pero más asequibles que los de casa

No es cuestión de ponerse ahora a hacer las cuentas de la lechera porque los 48 puntos que se repartirán en las 16 jornadas que restan pueden alterar mucho la decoración de la clasificación. Sin embargo, sí que conviene hacer un pequeño recordatorio del calendario que le queda por solventar al Eibar. Jugará siete partidos en casa y nueve fuera, pero sus visitas se antojan más accesibles sobre el papel que los compromisos que le esperan en Ipurua. Por aquí pasarán Barcelona, Villarreal, Real Madrid, Real Sociedad, Alavés, Getafe y Las Palmas, mientras que Leganés, Celta, Deportivo, Levante, Betis, Espanyol, Valencia, Girona y Atlético de Madrid serán sus rivales a domicilio.

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