S.D. Eibar

Decae la opción de fichar un central

Ramis saluda a Inui en el entrenamiento en Atxabalpe./FÉLIX MORQUECHO
Ramis saluda a Inui en el entrenamiento en Atxabalpe. / FÉLIX MORQUECHO

A 48 horas para el cierre del mercado, el Eibar ve difícil cerrar una operación. La excelente dinámica actual y el buen rendimiento de la zaga han hecho que las urgencias por reforzar esa zona desaparezcan

LETIZIA GÓMEZEIBAR

Las opciones de que el Eibar opte por no llevar a cabo el fichaje del central que pretendía incorporar en este mercado invernal son cada vez mayores. El giro de 180 grados que ha tomado la trayectoria del equipo, séptimo en la clasificación con 12 puntos de ventaja respecto al descenso, y la escasa oferta que existe en esa posición han disuadido al club a la hora de dar un paso al frente.

A solo dos días para que se cierre la ventana de incorporaciones, la única posibilidad de que la entidad cierre una incorporación para reforzar el eje de su zaga es que en las próximas horas llegue un ofrecimiento interesante en forma de cesión con opción de compra, o que surja la posibilidad de realizar una inversión con vistas al futuro, pero siempre sin que se supere el tope salarial que la Liga permitió que se elevara hasta los 35 millones. Descontando los cerca de 400.000 euros que el Eibar abonó por Fabián Orellana al Valencia por la cesión del chileno, más la parte correspondiente de su ficha, a la entidad azulgrana le quedarían dos millones largos para abonar un traspaso, una cifra no excesivamente alta teniendo en cuenta la inflación que han sufrido los precios desde la locura desatada tras el fichaje de Neymar Jr. por el PSG.

Contentos con lo que tienen

Mendilibar ya ha dicho por activa y por pasiva que no ve necesidad de reforzar más el plantel

Pese a que la contratación de un central se convirtió en la prioridad del club cuando el conjunto armero pasó sus peores momentos en la fase inicial de la competición, la excelente dinámica de resultados de la recta final de la primera vuelta y el buen rendimiento que ha venido ofreciendo la pareja formada por Paulo Oliveira y Arbilla han provocado que las urgencias desaparezcan.

La recuperación de Ramis, que ha disputado los dos últimos partidos sin resentirse de la lesión que le tuvo apartado del equipo tres meses, y el leve diagnóstico de la rotura de fibras en los isquiotibiales sufrida hace una semana ante el Málaga por el portugués, que estará en disposición de volver dentro de tres semanas, han hecho que José Luis Mendilibar haya dicho por activa y por pasiva que no cree necesario reforzar más su plantel. Porque aunque no se le mencione, porque apenas juega, al de Zaldibar le sigue quedando la alternativa de utilizar a David Lombán, que se incorporó un día después de que se cerrara la ventana veraniega porque al no tener equipo se le podía fichar en cualquier momento.

La dirección deportiva ha rebuscado el mercado incluso a nivel internacional. Se han invertido muchas horas de estudio y de análisis de jugadores de aquí, de la liga portuguesa y también se han tocado algunas puertas en el fútbol sudamericano, pero al no encontrar nada que se adecuara al perfil buscado, no se ha llegado a concretar nada.

Experiencias previas impiden descartar que se produzca alguna sorpresa de última hora

E para que concluya el plazo de inscripción de nuevos jugadores, todo un mundo en el panorama futbolístico, y por experiencias anteriores no se puede descartar que se produzca una sorpresa sobre la campana.

Temor inicial por Arbilla

Todo habría cambiado si, como se temió en un principio, el Athletic hubiera venido con parte del dinero del traspaso ya concretado de Aymeric Laporte al Manchester City para llevarse a Anaitz Arbilla como último recurso. Según fuentes consultadas, el club rojiblanco sí se interesó por la situación del navarro por si, como parece, su ofensiva por Iñigo Martínez no tiene éxito.

Sin embargo, los cerca de 15 millones de la cláusula que el Eibar impuso en el contrato del central cuando éste fue adquirido al Espanyol por 700.000 euros han sido la mejor forma de repeler cualquier posible interés del club rojiblanco, al que aún le queda la alternativa de repescar a Jonas Ramalho, que hace año y medio firmó por tres temporada con el Girona.

Todo apunta a que el Eibar no se va a ver afectado por el efecto dominó que generará la marcha del francés y que, por lo tanto, seguirá teniendo en sus filas a un Anaitz Arbilla convertido ahora en el central de referencia del conjunto armero. En cualquier caso, aquel equipo que sufra una OPA hostil a estas alturas del mercado tendría garantizado un mes más de prolongación para poder mitigar la marcha de un jugador a última hora.

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