S.D. Eibar

Cuatro años de gigantesca transformación

Los jugadores del Eibar celebran el ascenso a Primera tras derrotar al Alavés hace cuatro años en Ipurua. / MORQUECHO
Los jugadores del Eibar celebran el ascenso a Primera tras derrotar al Alavés hace cuatro años en Ipurua. / MORQUECHO

El Eibar celebra el cuarto aniversario de su ascenso a Primera División | El club armero ha multiplicado por diez su presupuesto desde que el histórico zurdazo de Jota Peleteiro al Alavés le catapultó a la élite

LETIZIA GÓMEZ EIBAR.

Ayer se cumplieron cuatro años desde que la historia del Eibar cambió para siempre. Han pasado 1.461 días desde que el recordado gol de Jota Peleteiro al Alavés el 25 de mayo de 2014 certificó el ascenso del conjunto armero a Primera solo una campaña después de haber dejado atrás cuatro sufridos años en Segunda B. Aquel sueño que parecía efímero, se ha convertido en una realidad que ha propiciado una gigantesca transformación de la entidad azulgrana, que ha visto cómo su valor se ha multiplicado por diez durante sus cuatro temporadas entre los grandes.

Aquel zurdazo que el gallego (entonces cedido por el Celta) coló pegado al palo corto de la portería que defendía Iván Crespo supuso un antes y un después para el club eibarrés. Aún quedaban dos jornadas más, que a la postre otorgarían al equipo entrenado entonces por Gaizka Garitano el título de campeones de Segunda, pero fue en aquel preciso instante, en el minuto 60 de un partido en el que el Alavés se jugaba caer a puestos de descenso, cuando el destino del Eibar dio el giro definitivo que le ha permitido consolidarse en la máxima categoría.

Ampliación de capital

Para sorpresa de todos, los armeros se ganaron el derecho a competir en Primera con poco menos de cuatro millones de euros (3.906.895 euros) de presupuesto, y ni los palos que encontró metidos en sus ruedas pudieron frenar su llegada a la cima más alta jamás imaginada. La ampliación de capital que se vio obligado a suscribir pese a no tener ni un solo céntimo de deuda resultó ser otro punto de inflexión que le hizo ganarse el apoyo y la admiración de cerca de 10.000 accionistas repartidos por todo el mundo, que ayudaron a completar con creces los 1.761.000 euros exigidos.

Cuatro años después, y con su participación en la quinta campaña consecutiva garantizada, la entidad armera gestiona ahora más de 45 millones y tiene en sus filas a jugadores de renombre como Pedro León y Orellana y serias posibilidades de que dos de los integrantes que han conformado el plantel que ha logrado un más que meritorio noveno puesto puedan pasear el nombre del Eibar por el Mundial de Rusia (Inui con Japón y Dmitrovic con Serbia).

La esencia sigue siendo la misma, pese a que la fisonomía del equipo que obró el milagro haya cambiado por completo. De hecho, con la marcha de Dani García y Ander Capa, ya no queda ningún efectivo de aquel plantel con el que Gaizka Garitano hizo llorar de emoción a toda la localidad armera. Es más, de aquella alineación para el recuerdo que dejó el partido del ascenso solo cinco futbolistas sobreviven entre la élite, los dos referentes azulgranas mencionados, el realista Raúl Navas, así como Yuri Berchiche, en las filas del PSG, y José Morales, convertido en la estrella del Levante.

Tampoco permanece ya ninguno de los que protagonizaron el debut armero en la categoría de oro, pero todos sin excepción ocupan un lugar destacado en el libro de honor de la historia del club.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos